Basta un minuto confirmando que hemos sido -fuimos los dos- maltratados, para que me arrebate la angustia. En ese mismo minuto quiero llamarte, para que me salves. Descubro entonces dónde está la tragedia y sé, que es absolutamente irremontable. En el mismo minuto ocurre todo. Entonces quisiera ir corriendo y llorar. Pero no hay brazos donde desembarcar, ni manos que te acaricien el pelo. Es absurdo, lo sé, todo el mundo me lo dice, pero es así. Lisa y llanamente el amor me está vedado. Hay que vivir con esto y hacer como que no es una discapacidad, actuar como si no importara que no me puedas besar cuando estoy triste y aceptar que los amigos te llenen de piropos, como si eso cambiara las cosas.




eston son los problemas que no son pasajeros?
JA JA JA
:-(